Cuento Ecológico
Había una vez un duende llamado Nipi
que vivía en una parcela a las afueras de un pueblo muy pequeñito. En la
parcela había una casa, en la que vivía una familia: la madre, el padre, el
hijo, la hija, y un gato llamado Miau.
Nipi, el duende, solía vivir entre los matorrales
de la parcela y a veces se metía en el garaje de la casa a pasar el rato. Sin
embargo, la familia no sabía que compartían parte de su vida con un duende.
Un día, Nipi fue el garaje de la casa como
cualquier otro día a pasar el rato, pero esta vez se encontró de forma
inesperada con el gato, Miau.
Miau se quedó quieto al ver al duendecillo verde, y
a Nipi le pasó lo mismo. Se quedaron mirando fijamente el uno al otro, hasta
que oyeron la voz de uno de los niños que bajaba al garaje. Entonces Nipi salió
corriendo a tal velocidad, que ni Miau supo a donde había ido. Miau empezó a
buscarlo olfateando el suelo para seguir su rastro, pero Miau no sabía que los
duendes no dejan rastro de olores, y que por tanto, no se les puede encontrar.
Nipi era muy vergonzoso y sólo se dejaba ver por
los animales, nunca por las personas, por lo que siempre salía huyendo cuando
se acercaba algún humano.
Pero Nipi guardaba un secreto:
sabía
hablar como los gatos, conocía su idioma. Por lo que otro día, decidió buscar a
Miau para hacerse su amigo.
Y así fue…, encontró a Miau y se puso a hablar con
él. Miau, al principio, se quedó un poco sorprendido de ver hablar al duende
verde, pero se acostumbró en seguida y estuvieron hablando juntos un buen rato.
En una ocasión Miau le preguntó: “¿y tú qué haces
viviendo aquí?”. Entonces, Nipi le contó que él es un duende que se encarga de
cuidar la naturaleza, y que su misión fundamental es vigilar a la familia que
vive en la casa para que cuiden la naturaleza, respeten el medio ambiente e
instalen energías renovables en su vivienda.
Además, Nipi le contó, que en cada familia de todo
el mundo, existe un duende que cuida de que la familia esté concienciada de que
hay que cuidar el mundo en el que vivimos.
Las personas no se enteran, pero hay un duendecillo
verde dentro de ellos que les hace pensar para cuidar el planeta. A veces el
problema es que el duendecillo no consigue su objetivo, y existe gente que
maltrata nuestro planeta.
Por eso, Nipi era un duende verde, además de por su
color, por su forma de cuidar la naturaleza.
FIN
POR: GLADYS VALVERDE URBANO

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